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Preguntas frecuentes

    ¿Por qué se instalan mejor las placas anticaídas o las losas de terraza sobre rejillas para césped o rejillas para grava en lugar de sobre grava?

    Siempre que se deban instalar de forma permanente placas anticaídas o losas de terraza fabricadas con granulado de caucho sobre un terreno natural o rellenado – por ejemplo, en un césped, en un parque, en una zona de juegos o en un recinto ecuestre – el uso de rejillas para césped o rejillas para grava de plástico reciclado ofrece la base más óptima y rentable.

    Las rejillas para césped o grava como capa portante ofrecen únicamente ventajas frente a una colocación convencional sobre lecho de grava (arena o piedras pequeñas):

    - En muchos casos se puede prescindir de una capa adicional de grava.

    - Las obras de movimiento de tierra se reducen considerablemente, requiriéndose mucha menos excavación.

    - La compactación mecánica resulta generalmente innecesaria.

    - Normalmente no se requiere inclinación ni drenaje adicional, ya que toda la superficie es permeable.

    - Las placas anticaídas o losas de terraza quedan perfectamente asentadas sin riesgo de hundimiento central.

    Para cualquier tipo de pavimento, incluidas las placas de granulado de caucho, la capa portante debe ser capaz de soportar de forma duradera las cargas generadas por el uso, sin deformarse ni asentarse. Es evidente que la carga sobre una terraza es inferior a la de un acceso para vehículos.

    Además de la carga esperada en la superficie, la naturaleza y composición del terreno subyacente juegan un papel importante. Los terrenos menos compactos (por ejemplo, suelos sueltos o arcillosos) requieren una base más robusta que los suelos estables con bajo contenido de finos.

    La construcción adecuada de la capa portante debajo del pavimento depende siempre de las condiciones locales. Al emplear rejillas para césped o para grava, se pueden utilizar tres métodos de instalación:

    A – Instalación directa sobre el terreno preparado:

    En condiciones de suelo especialmente favorables y con baja carga, basta con retirar la capa superior del terreno (4 cm para la rejilla más la altura de las losas de caucho), preparar cuidadosamente la superficie para adaptarse a la altura combinada de la rejilla y las losas, colocar la rejilla y rellenar hasta el borde con grava o material similar. Posteriormente, se instalan las losas sobre la rejilla.

    B – Instalación en un lecho de grava sin capa portante adicional:

    Con buenas condiciones del terreno y para cargas de superficie bajas a moderadas, se retira primero la capa superior (2–5 cm para la capa de grava más 4 cm para la rejilla más la altura del pavimento). Se prepara el nivel de la superficie de forma cuidadosa, se compacta y alisa la capa de grava, se coloca la rejilla y se rellena hasta el borde, pero sin excederlo, antes de instalar las losas.

    C – Instalación sobre una base de grava con cobertura de grava:

    En condiciones de terreno desfavorables, cuando se requiere protección contra heladas o para cargas elevadas (por ejemplo, tráfico de vehículos), se debe instalar primero una base convencional de grava compactada, con un grosor de 10 a 40 cm según las condiciones locales. Durante la excavación se deben prever los siguientes grosores: 10–40 cm de grava, 3–5 cm de grava de relleno, 4 cm para la rejilla y, finalmente, la losa.

    Después de la excavación, se prepara la superficie, se coloca cuidadosamente la base de grava y se compacta mecánicamente, a la que se le aplica una capa de 4 a 6 cm de grava. La rejilla se coloca sobre el lecho de grava y se rellena hasta el borde, pero sin excederlo, antes de la instalación definitiva del pavimento.

    Las grandes ventajas de utilizar rejillas para césped o para grava son:

    - Una base estable y resistente capaz de soportar cargas de hasta 400 t/m².

    - Toda la superficie es altamente permeable y favorece la infiltración del agua.

    - La grava se mantiene segura en la rejilla, sin desplazarse ni flotar.

    - Las placas anticaídas o losas de terraza permanecen uniformes y seguras durante muchos años, sin riesgo de hundimiento central.