¿Cómo asegurar correctamente una cama elástica en el jardín?
Un trampolín ofrece a los niños diversión y movimiento, pero requiere medidas de protección para minimizar los riesgos de lesión en caso de caída. Una gestión cuidadosa de la seguridad hace esta actividad mucho más segura.
La primera medida es instalar una red de seguridad alrededor del trampolín. La red debe ser de malla cerrada para evitar el paso de extremidades o cabeza, debe estar solidamente fijada a la estructura y debe inspeccionarse regularmente para verificar la ausencia de desgarros o deterioro. Antes del inicio de la temporada estival y después de eventos meteorológicos importantes, verificar la integridad de la red es esencial.
La superficie sobre la que se ubica el trampolín determina el grado de protección en caso de caída fuera de la estructura. Materiales sueltos como corteza de madera, virutas o grava fina (granulometría 2-8 mm) ofrecen amortiguación inicial pero requieren mantenimiento frecuente (nivelación, reposición de material dispersado). Una alternativa confiable y duradera la proporcionan las losetas amortiguadoras en caucho granulado. Productos certificados para protección contra caídas – por ejemplo, los de WARCO – se fabrican a partir de caucho granulado unido a poliuretano, son antideslizantes, resistentes a la intemperie, certificados según la norma UNE EN 1177, y requieren mantenimiento mínimo a lo largo de los años.
El espacio de caída alrededor del trampolín debe extenderse al menos 2 metros más allá del perímetro externo de la estructura. Este espacio no debe contener objetos rígidos o cortantes : mobiliario de jardín, muros, otros equipos de juego, macetas o similares representan riesgos inaceptables y deben ser completamente retirados.
Bajo la red, si la base es muy dura (hormigón, asfalto), una protección elástica es altamente recomendada. Las losetas amortiguadoras pueden instalarse sin dificultad, garantizando una capa de protección adicional fácilmente colocable en cualquier momento.
Una inspección regular antes del inicio de la temporada constituye una práctica de seguridad fundamental. Verificar la integridad de la estructura portante, los pies de apoyo, el resorte, la red y la superficie inferior. Reemplazar prontamente cualquier componente dañado es esencial : el trampolín debe considerarse un equipo que requiere mantenimiento ordinario, no un juguete sin mantenimiento.