¿Con qué se impermeabiliza una chimenea?
Los encuentros de una chimenea con la cubierta que presentan fugas son una de las causas más frecuentes de los daños por humedad en el tejado. La dificultad radica en que la unión entre la fábrica de la chimenea y la cubierta está sometida a movimientos constantes debido a las cargas del viento, las variaciones de temperatura y los asentamientos.
ALLESDICHT es adecuado para esta aplicación porque su capa de goma elástica con puente sobre fisuras absorbe estos movimientos de forma duradera. Se adhiere a los soportes habituales de la chimenea, como ladrillo, hormigón, chapa y fibrocemento, siempre que estén limpios, secos y sean resistentes. En el encuentro entre la chimenea y el plano de la cubierta se integra una malla de refuerzo para reforzar adicionalmente esta zona sometida a grandes esfuerzos. Además, la impermeabilización se prolonga con un remonte suficiente sobre la chimenea y se conecta con la impermeabilización de la cubierta.
Como impermeabilización a base de caucho, ALLESDICHT es resistente en superficie hasta unos 100 °C. En la superficie exterior de la chimenea, especialmente en la parte superior, estas temperaturas suelen mantenerse muy por debajo de ese valor en instalaciones de calefacción convencionales, por lo que la impermeabilización normalmente puede realizarse sin inconvenientes. Lo determinante es la temperatura real de la superficie. En caso de duda, el deshollinador puede facilitar esa información.