¿Cómo colocar losetas para exterior tipo piedra?
Las losetas para exterior de caucho se colocan directamente sobre losas de piedra natural firmes, planas y con capacidad portante.
En exteriores, las losas deben tener una pendiente suficiente hacia un borde libre o un desagüe. Las losas aserradas o pulidas de granito, mármol, arenisca, travertino o pizarra suelen ser adecuadas como soporte.
Las losetas de caucho no se pegan a la piedra natural. Según la gama, se unen entre sí mediante encaje tipo puzle o conectores plásticos. El agua que atraviesa el revestimiento o sus juntas debe poder evacuarse sin obstáculos sobre las losas de piedra natural.
En pavimentos de piedra natural con adoquines, así como con losas de superficie partida o colocadas de forma poligonal, el soporte suele ser demasiado irregular. Las piezas abombadas o de distinta altura, las juntas anchas y los elementos hundidos, inclinados o sueltos impiden un apoyo continuo.
Las piezas sueltas o hundidas deben recolocarse a la misma cota. Las juntas anchas o erosionadas deben rellenarse de forma permanente, y las irregularidades restantes deben nivelarse.
Cuando existen asientos o deformaciones extensos, no basta con nivelar únicamente el lecho. Tras retirar el revestimiento de piedra natural, se comprueban la capacidad portante y la evacuación de agua del lecho expuesto, de la capa portante situada debajo y de la explanada. Si es necesario, estos elementos se reparan.
Sobre el soporte portante compactado conforme al perfil se ejecuta una capa de nivelación plana. Encima se colocan rejillas alveolares de plástico rellenables, comercializadas como rejillas para grava o césped.
Las celdas se rellenan por completo con gravilla lavada, angular y resistente a las heladas, y se enrasan con la superficie. La rejilla alveolar evita el desplazamiento lateral de la gravilla y crea un apoyo plano y estable para las losetas de caucho. La evacuación de agua debe quedar garantizada en todo el soporte.
Si la piedra natural estaba colocada previamente sobre hormigón con lecho de mortero, deben eliminarse los restos de mortero sueltos o sobresalientes. El hormigón expuesto debe ser portante, plano y contar con evacuación de agua suficiente.