La densidad aparente es la relación entre la masa y el volumen total de una pieza, incluidos todos sus poros y huecos. Se diferencia de la densidad real, que se refiere únicamente al material en sí, sin huecos. Como referencia, el agua a 4 °C tiene una densidad de 1.000 kg/m³. El granulado de caucho procedente de neumáticos fuera de uso (NFU, ELT), compuesto principalmente por SBR y caucho natural, tiene una densidad real aproximada de 1.200 kg/m³. La del granulado de EPDM es de unos 1.600 kg/m³.
En una pieza de granulado de caucho aglomerado con poliuretano, la densidad aparente se calcula a partir de la masa y de las dimensiones exteriores: longitud, anchura y altura total. En ese volumen intervienen dos tipos de huecos. El primero corresponde a los poros entre los gránulos que permanecen tras el prensado durante la fabricación. Su proporción depende de la presión de compactación, de la granulometría, de la forma de los gránulos y de la cantidad de ligante. Por ejemplo, una placa compactada de forma continua, con cara inferior plana y una densidad aparente de 800 kg/m³, presenta aproximadamente un tercio de volumen poroso si la densidad real del granulado es de 1.200 kg/m³. Este cálculo se simplifica al no considerar la proporción de ligante.
El segundo tipo de hueco procede de las cavidades moldeadas en una cara inferior estructurada. Los canales de drenaje, tetones, pies de drenaje o pies de apoyo dejan espacios abiertos bajo la capa superior. Esos espacios se incluyen en la altura total, aunque no contienen material. Por ello, una pieza con una estructura inferior alta puede presentar una densidad aparente baja incluso cuando su capa superior está compactada de forma densa. La densidad aparente describe la pieza completa, no solo el material del que está hecha. En los productos WARCO, se sitúa aproximadamente entre 600 y 1.250 kg/m³.
La compactación de la capa superior condiciona las propiedades del revestimiento.
• Superficie: cuanto mayor es la densidad, más cerrada y resistente resulta la superficie.
• Permeabilidad al agua: una densidad menor implica más poros abiertos y, por regla general, una permeabilidad al agua mayor.
• Elasticidad: una densidad menor hace el revestimiento más deformable y elástico, mientras que una densidad mayor lo vuelve más duro y rígido.
• Peso: junto con la altura total, la densidad aparente determina el peso por metro cuadrado en estado seco. En estado húmedo se suma el agua contenida en los poros. Este aspecto influye en el transporte, la colocación y la capacidad portante de balcones, terrazas y cubiertas.
La escala va del Nivel 1 al Nivel 5. Cada nivel corresponde a un intervalo de densidad, como el Nivel 2, asignado a valores de 780 a 840 kg/m³. En piezas con cara inferior estructurada, el nivel aporta menos información sobre la capa superior que en una placa con cara inferior plana.